domingo, 28 de febrero de 2010

I Muestra de Pop-Rock y Otros Rollos

Hace 26 años de la I Muestra de Pop-Rock y Otros Rollos. Durante los tres días de duración, 26.000 personas pasaron por el Pabellón Francés de la antigua Feria de Muestras, en donde hoy está situado el Auditorio
Grupos de música:
Pop: Tza Tza, Doctor Simón, Alta Sociedad, Ferrobós, Tractores Agresivos, Lunes Maldito, Acto Fallido, Zumo de Vidrio, Proceso En Trópico, Indicios, Ilógica Reacción y Césped Sintético.
Rock: Materia Degenerada, Parkinson, Container, Chaston Rock, Hidrofobia e Iceman.
Heavy: Pedro Botero, Catarsis, Duende, Mefisto, Caja Negra, JJJ, Bonzo, Canis Dirus, Cuarta Generación y Los Sombras.
Punk: IV Reich, Vómito Social, NKVD, Gastos Aparte, Desechos Humanos, Tigretones y Cocadictos.
Vanguardia-Experimentalismo: Peste Negra, Solución Final, John Landis Fans, Dalai Lama, Intestinos, Ortopedia Acústica, Skupidos, Espíritu de la Lágrima, Spansuls, TCC y Edición Fría.
Tecno: Boda de Rubias.
Rockabilly: Golden Zippers.
Ye-yé: Tres de Ellos.
Jazz Rock: Principal Izquierda.
Además, como invitados del fin de fiesta de cada día, actuaron Decibelios, PVP, Gabinete Caligari, Jarojupe, Neozelanda, Diseño Corbusier y Distrito 14. Doscientas pesetas costó la entrada en taquilla y 150 en anticipada, con lo que se obtuvieron 3.008.975 pesetas, que unidas a los tres millones subvencionados por Ayuntamiento, Ministerio de Cultura y Diputación Provincial, dejaron un superávit de 10.265 pesetas.
Fuente: Heraldo

miércoles, 24 de febrero de 2010

Madelman 2050


En 1988 Exi-Iber SA presenta en el registro de la propiedad industrial un nuevo método de unión para las piezas de TENTE: los imanes que nunca sería comercializado. Años depués, Exin retomó la idea de los imanes con los Madelman 2050. Las figuras tenían imanes en las suelas de los zapatos lo que les permitían encaramarse a cualquier superfície metálica. Esa misma fuerza magnética era la que permitía desenmascarar a los Zarkons que tenían un mecanismo en el tórax que hacía que cambiasen, mediante el magnetismo, la cara al aproximarse a un Madelman 2050. La ilustración del blister es obra de Lopez Espí.

Audio de la mesa redonda de Azpiri y Juan Giménez en Retromañía 2009

Audio de la mesa redonda que reunió a dos de los máximos exponentes del arte gráfico de carátulas de videojuegos españoles de los años 80 y 90. Alfonso Azpiri y Juán Giménez, de todos conocidos por su trabajo en los cómics y la ilustración a nivel internacional. Enhorabuena a la gente de RetroMañía

Nestor (Higuero & Ochoa)

José Antonio Ávila

1808, El Mercenario defiende Málaga

Presentación de Pinocho Blues en Zaragoza

jueves, 18 de febrero de 2010

Viñetas para reírse de la crisis


Artículo de la guapa Helga Martínez para Heraldo de Aragón

Vela y Titiriteros de Binefar

Titiriteros de Binefar, recientemente galardonados con el Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud, prepara junto al Grupo Enigma una versión de El retablo de Maese Pedro. El clásico de Falla escenifica la representación de Maese Pedro ante don Quijote de las aventuras de don Gaiferos y Melisendra en la corte del rey moro de Sansueña. El estreno tendrá lugar el sábado 13 de Marzo en el Auditorio de Zaragoza a las 7 de la tarde. Los decorados son de Vela

II Jornadas Literarias Colegio de Economistas en la FNAC (Plaza de España)


miércoles, 17 de febrero de 2010

Miguel Fuster en el Joaquín Roncal de Zaragoza



Fotos: Juan Lemus










































































MIGUEL : "Me he reinsertado pintando y dibujando"

De la noche a la mañana, Miguel Fuster se quedó sin piso, sin mujer y sin trabajo. Un día, poco después de que su chica le dejara, el piso de Barcelona de renta antigua en el que residía de alquiler se quemó sospechosamente, y al pintor y dibujante de comics empezó a faltarle trabajo por el auge de los videojuegos. "Siempre había buscado el dinero fácil. Dibujaba los comics guionizados en Selecciones Ilustradas, cobraba y no me interesaba nada más. Cuando se quemó mi casa no tenía ni un duro y no vi la manera de arreglarla aunque mis amigos me dijeron que me ayudarían así que no quise ni intentarlo", explica Fuster, que ayer habló sobre cómo la pintura y el cómic le han permitido volver a la vida después de 15 años en la indigencia, en una conferencia organizada por el Centro Joaquín Roncal de la CAI.
Empezó a ir de pensión en pensión y alojándose en casa de amigos. "Pronto me dí cuenta de que no había manera de remontar, porque eso no garantizaba nada del futuro y yo mismo me fui aislando y apartando. Me veía sin fuerza y poco a poco me alejaba de la gente de mi entorno para no causarles ningún problema", recuerda Fuster. Cada vez más alcoholizado, el antaño compañero de dibujos de gente como Carlos Giménez, empezó a vivir en la calle.
CUADROS DE TOROS Allí vendía cuadros de toros y flamenco que él pintaba para poder comprarse cartones de vino con los que calmar su ansia de alcohol. Mientras él malvendía sus obras, en Texas su pintura se cotizaba por mucho dinero. Él lo ha sabido muchos años después: "Entonces era consciente de donde caía pero no podía evitarlo. Ya estaba acostumbrado al alcohol, a la calle y al miedo a las agresiones". Una noche, "una pareja de pijos de 20 años" le rompieron el tabique nasal con un adoquín para robarle lo que acababa de recaudar con sus pinturas. Aún luce la cicatriz en su cara que le recuerda en lo que se había convertido. Cansado de los cajeros, se fue a dormir al monte, donde tuvo que ahuyentar una manada de jabalíes.
Un día, tal como había entrado la desgracia en su vida, se cruzó la suerte: "Salir de esto solo era imposible. Unos voluntarios de la Fundación Arrels me propusieron intentar dejar todo esto y probé", explica Fuster, que se vio envuelto en cursos de macramé y encuadernación en la rutina marcada por la organización: "No podía con eso así que hablé con la asistenta porque yo me quería reinsertar pero pintando y dibujando que es lo que veía que me podía hacer volver a la vida". La asistenta le propuso que pintara en la pensión en la que le dieron alojamiento y, poco a poco, fue retratando su vida.
Entonces apareció la editorial francesa Glénat que le compró la idea. A final de marzo, saldrá a la venta la novela gráfica Miguel. 15 años después. 68 páginas que son solo el comienzo de la vida de este "alcohólico abstinente" que espera poder subsistir a través de sus pinturas y sus comics: "Ahora resido en un piso tutelado por la fundación con otras dos personas y con una pensión del Estado de 400 euros", afirma antes de concluir: "Eso hasta que pueda vivir de mi pintura y del cómic, si es que va bien". Y lo dice con la chupa que conserva de sus días en la calle y con la mirada del que sabe que la vida le ha dado otra oportunidad. La primera batalla ya la ha ganado
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Fuente: Daniel Monserrat (El Periódico de Aragón)

martes, 16 de febrero de 2010

Los desarraigados (Miguel Fuster)




Acuarela (40 x 27,5 cm) para G. Kokoschka (Miguel Fuster)


Miguel Fuster por Miguel Fuster


Por supuesto Miguel no se libró de regalarme un dibujo.

Juan Lemus retrata a Miguel Fuster







Presentación de Pinocho Blues en Barcelona!


Quince años como indigente plasmados en un cómic

Miguel Fuster se enfrenta al reto de publicar el relato de su vida de vagabundo, quince años viviendo en la calle, a través de sus dibujos. Está en Zaragoza para participar en unas jornadas donde muestra, sin orgullo pero sin tapujos, su historial "en el infierno". Un fracaso sentimental que le llevó a una depresión, el incendio de su casa y el auge de los vídeo-juegos en países como Inglaterra y Suecia, en donde se dejaron de consumir los cómics románticos que él producía, llevaron a Miguel Fuster, dibujante y pintor, a un abismo alcohólico de quince años, en los que vivió en la calle, donde resistió vendiendo óleos a los turistas. Ahora, ocho años después de haberse rehabilitado, tiempo en el que no ha probado una gota de alcohol, y gracias al apoyo de la Fundación Arrels, que le sacó de las calles de Barcelona donde malvivía, Fuster se enfrenta al reto de publicar en cómic el relato de su vida de vagabundo y va de ciudad en ciudad explicando su experiencia. Ha recalado en Zaragoza, de la mano de la Fundación CAI-ASC, para participar en unas jornadas, y muestra sin orgullo, pero sin tapujos, su historial "en el infierno". A él llegó, explica, después de un abandono amoroso, de quedarse sin casa y de un bache profesional, cúmulo de circunstancias que truncaron sus expectativas de dejar un poco de lado el cómic y centrarse en la pintura. Sobrevivió al raso, cambiando a los turistas de Barcelona óleos de flamencas, toros y marinas por cartones de vino y paquetes de tabaco, y cuando la fundación Arrels lo encontró pesaba 42 kilos, que ha conseguido aumentar a 62 con sus 1,82 metros de estatura. Fuster, quien cumplió el pasado domingo 66 años, dice que lo más duro es "volver a empezar" porque "cuesta mucho" coger el tren después de haber cortado todos los vínculos afectivos (amorosos, sexuales, familiares, amistosos) de la vida anterior y, además, llevando "un sello" social y una carga emocional "de por vida". Pero él reconoce que ha tenido suerte con su profesión, gracias a la cual permite dar a conocer su vida durante estos quince años, que también relata, periódicamente, en un blog al que ha llamado "Miguel, quince años en la calle".

El dibujante Miguel Fuster cuenta hoy su experiencia como indigente

Miguel Fuster, dibujante de cómics nacido en Barcelona en 1944 e hijo de padres aragoneses, se encuentra rehabilitado gracias a la Fundación Arrels de Barcelona y quiere volver a ganarse la vida pintando. En 2009, la Generalitat de Catalunya le concedió la mención de honor del XXVII Premi Serra i Moret al Civisme por “Últimos días”, uno de los capítulos de su obra autobiográfica Miquel, 15 años en la calle, en la que describe en primera persona las agresiones, adicciones, recuerdos y pesadillas de los ‘sin techo’.
Fuster se formó como dibujante de historietas en la década de los sesenta en la célebre y ya desaparecida Selecciones Ilustradas, de donde surgieron otros artistas de renombre como Carlos Giménez, Adolfo Usero o Pepe González. Posteriormente, durante los años setenta y ochenta, siguió trabajando como colaborador externo de Norma Editorial hasta que distintos problemas personales y el alcohol le condujeron a vivir en la calle como indigente durante 15 años.
El Centro Joaquín Roncal de la Fundación CAI-ASC ha organizado para esta tarde la jornada “¿Puede la Responsabilidad Social Corporativa aportar soluciones ante la pobreza?”, en la que Fuster contará su experiencia en la calle como indigente durante 15 años. La jornada comenzará a las 18.30 en el salón de actos del Centro Joaquín Roncal de la Fundación CAI-ASC, con una charla de Miguel Fuster. A continuación tendrá lugar una mesa redonda en la que intervendrán también Juan Royo, profesor de la Universidad de Zaragoza, Carlos Sauras, presidente de Cáritas Zaragoza, María Ángeles López, gerente del Colegio de Economistas, y Julios Cortés, técnico de la empresa aragonesa Milenium3-Gestión del Conocimiento.
Fuente: COPE

Miguel, un dibujante de cómics que pasó quince años en la calle

Ahora, ocho años después de haberse rehabilitado, tiempo en el que no ha probado una gota de alcohol, y gracias al apoyo de la Fundación Arrels, que le sacó de las calles de Barcelona donde malvivía, Fuster se enfrenta al reto de publicar en cómic el relato de su vida de vagabundo y va de ciudad en ciudad explicando su experiencia.
Ha recalado en Zaragoza, de la mano de la Fundación CAI-ASC, para participar en unas jornadas, y muestra, en declaraciones a EFE, sin orgullo, pero sin tapujos, su historial "en el infierno".
A él llegó, explica, después de un abandono amoroso, de quedarse sin casa y de un bache profesional, cúmulo de circunstancias que truncaron sus expectativas de dejar un poco de lado el cómic y centrarse en la pintura.
Sobrevivió al raso, cambiando a los turistas de Barcelona óleos de flamencas, toros y marinas por cartones de vino y paquetes de tabaco, y cuando la fundación Arrels lo encontró pesaba 42 kilos, que ha conseguido aumentar a 62 con sus 1,82 metros de estatura.
Fuster, quien cumplió el pasado domingo 66 años, dice que lo más duro es "volver a empezar" porque "cuesta mucho" coger el tren después de haber cortado todos los vínculos afectivos (amorosos, sexuales, familiares, amistosos) de la vida anterior y, además, llevando "un sello" social y una carga emocional "de por vida".
Pero él reconoce que ha tenido suerte con su profesión, gracias a la cual permite dar a conocer su vida durante estos quince años, que también relata, periódicamente, en un blog al que ha llamado "Miguel, quince años en la calle".
Fuente: ABC

El dibujante Miguel Fuster cree que la RSC "debe intentar como sea" ayudar a indigentes a salir de las calles

El dibujante de cómics Miguel Fuster consideró hoy que la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) puede ayudar a personas indigentes a salir de las calles y "debe intentarlo como sea, porque la pobreza es una cosa, pero la indigencia es el último eslabón", una situación en la que "no tienes sitio, ni sabes dónde ir", un punto "sin retorno" en el que "toda ayuda es poca" para salir de esta situación.
A su juicio, "todos los medios" que pueda poner la sociedad, las empresas y colectivos para ayudar a personas 'sin techo' a abandonar la calle "son pocos", porque "somos seres humanos" y "cualquiera puede caer en la calle", aseveró, para lamentar que esto es algo que "la gente no piensa" al encontrar en las calles de su ciudad a personas que lo han perdido todo.
Así lo explicó esta tarde Miguel Fuster, en declaraciones a los medios de comunicación, momentos antes de participar en la jornada '¿Puede la Responsabilidad Social Corporativa aportar soluciones ante la pobreza?'. En la sesión, celebrada en el Centro Joaquín Roncal CAI-ASC de Zaragoza, el dibujante relató su experiencia como indigente durante quince años y cómo consiguió recuperarse, salir de la calle y volver a dibujar.
Fuster recordó su dura experiencia en las calles, tras quince años deambulando por distintos municipios de la provincia de Barcelona, por la Ciudad Condal, y otras localidades catalanas como Reus, en los que pasó por distintos centros de rehabilitación sin conseguir recuperarse, ya que tras el paso por estos centros "al volver a la calle", y sin nada en lo que apoyarse, "volví a recaer".
"Se pasa muy mal en la calle", aseguró Fuster, al recordar como, en su caso, desde la Fundación Arrels "me recogieron medio muerto" y "me dio la oportunidad de salir de la calle" con un hogar al que acudir y la posibilidad de comenzar de nuevo "a trabajar en lo mío".
Así, y aunque "volver a hacer dibujos y guiones parecía difícil" y, en ocasiones, "no tenía ganas de hacerlo, te animas" para salir adelante y "poco a poco lo haces". En su recuperación, Fuster creó un blog para narrar su experiencia, un diario virtual que continuará ahora porque la calle "me ha marcado tanto" que, además de pintar de nuevo, seguirá relatando su experiencia a través de internet.
Actualmente, Fuster (Barcelona, 1944), cuyos padres eran aragoneses, se encuentra rehabilitado gracias a la Fundación Arrels de Barcelona y quiere volver a ganarse la vida pintando.
En 2009, la Generalitat de Cataluña le concedió la mención de honor del XXVII Premi Serra i Moret al Civisme por 'Últimos días', uno de los capítulos de su obra autobiográfica 'Miquel, 15 años en la calle', en la que describe en primera persona las agresiones, adicciones, recuerdos y pesadillas de los 'sin techo'.
Fuster se formó como dibujante de historietas en la década de los sesenta en la célebre y ya desaparecida 'Selecciones Ilustradas', de donde surgieron otros artistas de renombre como Carlos Giménez, Adolfo Usero o Pepe González.
Posteriormente, durante los años setenta y ochenta, siguió trabajando como colaborador externo de Norma Editorial hasta que distintos problemas personales y el alcohol le condujeron a vivir en la calle como indigente.
Fuente: EUROPA PRESS

Cazador de sonrisas

Star Wars