miércoles, 28 de marzo de 2012

Isabel Soria en LA LITERATURA, ESPEJO DE LA REALIDAD

Ayer martes de clausuraron las Tertulias LA LITERATURA, ESPEJO DE LA REALIDAD. Un evento organizado por culturaRSC.com y la Facultad de Economía y Empresa de Zaragoza y que ha traido a nuestra ciudad a lo más granado de la literatura nacional: cuatro magníficas escritoras: Julia Montejo, Irene Vallejo, Cristina Durán e Isabel Soria repasaron la actualidad literaria española y su conexión siempre viva con nuestra realidad más cercana. Ayer, Isabel Soria, acompañada del ilustrador David Guirao y del conocido periodista Fernando Rivarés charlaron sobre MOSCOGONÍA DE LAS ESTRELLAS, la última obra que componen ese matrimonio literario que forman Soria y Guirao. El acto que fué clausurado por Catedrático de la Universidad de Zaragoza y Vicedecano de Profesorado y Docencia, José mariano Moneva. Entre otros ilustres asistentes se encontraban Marta Melguizo, Vicedecana de Calidad y el ilustrador José Antonio Ávila. Información completa de la jornada en: culturaRSC.com. Fotos: Iván Ordovas.
Os traigo un pequeño texto de Fernando Rivarés, previo a la jornada:
En un día duro, terminaré la jornada hablando de una de las cosas que más me gustan, más feliz me hacen, más tiempo me merecen y pueden calmar y agitar mis ánimos: los libros. En este caso un libro escrito e ilustrado para niños y niñas pero que, en realidad, está lleno de argumentos y emociones para humanos adultos también. Humanos capaces de mirar con ojos emocionados y el corazón abierto.
Se llama Cosmogonía de las estrellas, con texto de Isabel Soria e ilustraciones de David Guirao, dos genios de los libros infantiles (supuestamente, infantiles).
La primera reacción que provocó en mí el libro (que conviene que leas y mires con las gafas de 3D que incluye) es la de reconciliarme con los repugnantes insectos que reinan en el verano y que pueden ponerme más nervioso que casi cualquier cosa. Odio a las moscas. Pero ahora he conocido a una que puede que cambie mi percepción de su género y que cuando sus compañeras me saquen de quicio en la siesta a la sombra de un árbol (placer impagable si no hay cerca ruidos excepto los generados por la naturaleza) les perdone los improperios que les dedico, pensando en la mosca de este libro. Seguramente ellas no lo sabrán, pero la literatura habrá operado en mi, de nuevo, un cambio sustancial.
Hablando en serio, la metáfora animalísta y estelar que incluye este cuento, invitando a mirar hacia arriba y analizando nuestras relaciones con los otros seres vivos, es magnifica. No sé si era la intención de los autores, pero sí es una de las consecuencias de su libro (en mi opinión de lector, último dueño de una publicación).
Las ilustraciones de David Guirao son las propias de uno de los mejores ilustradores de Europa (en mi opinión una vez más).

Arde Cuba

Cazador de sonrisas

Star Wars