martes, 1 de abril de 2014

"Cautivos del destino" y "Recuerdos de Alexandra" de Marisa Gago

Recuerdos de Alexandra
Alexandra vive en Londres con su padre, Alfred Lowell, un afamado pianista retirado, que perdió las falanges de una mano en el accidente que le costó la vida a su esposa.
Desde aquel momento, por diferentes motivos, padre e hija viven un calvario.
Alexandra, adolescente poco agraciada, sufre todo tipo de humillaciones por parte de su familia paterna y compañeras de colegio, mientras que su padre, incapaz de superar su minusvalía, se refugia en la bebida.
Absorto en sus propios problemas, Alfred no es consciente de la soledad que envuelve a su hija, quien, después de una broma pesada perpetrada por sus primos, intenta suicidarse.

Con dieciocho años, Alexandra, convertida en una mujer espectacular, continúa encerrada en sí misma, desconfiando de la gente que intenta acercarse a ella.
Cuando su padre se enamora irracionalmente de Victoria, una ambiciosa muchacha de carácter intransigente y déspota, la joven decide viajar a España sola, para alejarse de una difícil convivencia con la pareja, vencer sus miedos, y de paso, conocer la gastronomía española para emprender un negocio de restauración a su regreso a Inglaterra.
Alexandra encuentra trabajo como ayudante de cocina en un restaurante de un pueblo costero de Valencia, pero un suceso escabroso la obliga a volver precipitadamente a Londres, donde encuentra su casa vacía. Giovanni, un apuesto joven, le tenderá su mano.
La pesadilla de Alexandra no ha hecho más que empezar…  

Cautivos del destino
Cautivos del destino es una novela de ficción ambientada en Granada en el siglo XV (1432 – 1457).
Muntassir ben Alí, un joven árabe de origen humilde se ve convertido en visir tras una serie de circunstancias trágicas.
Una tarde de verano, Muntassir y sus dos hermanos adolescentes regresan a casa después de haber disfrutado de una agradable jornada de caza junto a un amigo y convecino.
El panorama que encuentran al regresar es desolador: su vivienda ha sido arrasada por un poderoso conde, movido por su ansia de poder y riqueza, pero sobre todo por el odio que siente hacia la población musulmana con la que convive en el mismo territorio.
Tras la muerte de su esposa y su hijo recién nacido, en el incendio provocado por el despiadado caballero cristiano, la madre, moribunda, pide a Muntassir y a sus dos hijos que abandonen su morada y se dirijan a la fortaleza de su tío Faruk, quien fue nombrado visir de Al Burallah por sus numerosas victorias en el campo de batalla.
Pero uno de los hermanos menores sospecha que su amigo Rashad, es cómplice del hombre que quemó su casa y decide unirse a una banda de malhechores con el fin de tomarse la justicia por su mano.

Una vez en la ciudadela, Muntassir descubre que el visir Faruk posee un harén masculino donde esclaviza y somete a sus deseos aberrantes a los jóvenes hijos de sus súbditos que no pueden pagar los desorbitados impuestos que reclama.
El visir intenta convencer a su sobrino mayor para que le ayude a engendrar un hijo de su propia sangre, ofreciéndole los favores de su esposa Zulema, pero aunque se siente atraído por ella, el joven rechaza su ofrecimiento.

Poco después de la llegada de Muntassir y su hermano menor a la fortaleza, el visir es asesinado por Zulema y el amante forzoso de Faruk, ante la mirada impasible de su sobrino, quien le niega auxilio, pues recela del exagerado interés que su tío muestra hacia su hermano.
Tras la muerte del visir, Muntassir hereda sus posesiones y le sucede como gobernante de la comarca de Al Burallah. Su prioridad será mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la villa y devolver la libertad a los jóvenes esclavos a los que su tío tiranizó.
No obstante, la vida del recién nombrado visir no será fácil: su pueblo le venera, pero su vida personal es un caos, pues se enamora obsesivamente de Cristina, mujer casada con un pacífico conde e hija de un infame marqués cristiano.
Aunque la joven se niega a admitirlo, le corresponde.
Su amor prohibido será motivo de felicidad y tragedia para sí mismos y quienes les rodean.

Cautivos del destino es una novela de gran dinamismo en la que se narra la historia de dos generaciones cuya vida gira en torno a la ciudadela y la persona del nuevo visir: Muntassir ben Alí.
En ella convergen multitud de situaciones, sentimientos y emociones: amor, desamor, odio, lealtad, traición, amistad, hostilidad, intriga, enfrentamientos familiares, violencia de género, guerra, paz, justicia, venganza…
Las personas que han leído este libro coinciden en que “engancha” y sus 440 páginas se leen de un tirón, sin dar cabida al aburrimiento.

Marisa Gago
Marisa Gago Quesada, natural de Valencia, es maestra y licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Alicante.
Trabajó como profesora de inglés, traductora e intérprete para el departamento de Zoología en la facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Valencia.
Hoy en día, retirada de la docencia, se dedica a lo que siempre fue su pasión: escribir.

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