lunes, 12 de mayo de 2014

Pasqual Ferry. Colección Babel, Planeta DeAgostini (Barcelona), 2014.

¿Me preguntas cuales son los diez mejores dibujantes de cómics españoles de los últimos veinte años?
Tendría que pensarlo mucho.
Solo tengo claro que uno de ellos sería: Pascual Ferrándiz Arroyo “Pascual Ferry” (Barcelona, 1961).
Es autor de obras de culto en los años noventa como Sebastián Gorza (Toutain) y La Ruta de la Medusa (Glenat).
También ha dibujado superhéroes (le encanta) para Marvel UK (Plasmer), Marvel (Los 4 Fantásticos, Thor, Los Vengadores, Howard el Pato) o DC (Superman, Superboy).
Ferry tiene una moleniske en la que va realizando dibujos.
Ahí plasma su estado de ánimo, su visión de la vida, de las personas, de amigos, anhelos y miedos.
Y, como quien no quiere la cosa, surgió Mr. Bulb, un libro ilustrado cuya cada página es una viñeta.
Mr. Bulb es el prototipo de la idea, de la creación.
Ni Edison, el robot con cabeza de bombilla eléctrica ayudante del Ungenio Tarconi de la factoría Disney, ni Mr. Bulb, poseen la habilidad de hablar.
El primero se entiende con su dueño mediante señas y el segundo por gruñidos.
Los sentimientos (pereza, codicia, envidia, alegría, tristeza) se enfrentan a cotidianos monstruos (van en zapatillas y gorra de beisbol).
Afortunadamente hay seres (pocos) translúcidos que aportan luz en el túnel en el que a veces se encuentra el autor (y el lector).
En lo abisal, la belleza reside en adaptarse para sobrevivir, en lo más profundo el aspecto no es importante.
Mr. Bulb será diferente para cada lector y para cada lectura.
El propio paso del tiempo nos descubrirá diferentes realidades.
Heraldo de Aragón, 20 de marzo de 2004

Cazador de sonrisas

Star Wars