sábado, 25 de julio de 2015

Hogar, tecnología y Alzheimer

La maravillosa Julianne Moore (El gran Lebowski, Los juegos del hambre) interpreta en la galardonada película Siempre Alice (Richard Glatzer y Wash Westmoreland, 2014) a la joven doctora en psicología cognitiva de la Universidad de Harvard y eminente lingüista, Alice Howland.
De la noche a la mañana empieza a sentirse desorientada, le cuesta encontrar las palabras que nombran a objetos cotidianos, olvida citas relevantes, se despista en el supermercado o mientras está corriendo por la ciudad y su rendimiento académico disminuye alarmantemente.
Inquieta acude al médico y tras diversas pruebas se confirman sus temores: el diagnóstico concluye con que, a sus 50 años, padece Alzheimer precoz.
Con la enfermedad cambiará la relación de Alice con el mundo, con su familia, con sus amigos… y con su casa.
Uno de los momentos más dramáticos de la película sucede cuando en los estados iniciáticos de la enfermedad, Alice no llega a tiempo de encontrar el baño en su propio domicilio pese a abrir, puerta tras puerta, diferentes estancias.
Y uno de los instantes más emotivos, cuando guiando su discurso con un rotulador amarillo marcando las frases que acaba de leer, exorciza sus miedos durante la celebración de una Jornada para recaudar fondos para el alzhéimer, alertando de la necesidad de vivir el momento.
Y de contribuir con tecnología e investigación a mejorar la calidad de vida de todas las personas que sufren este grave, degenerativo y terminal trastorno.
Solo en España, 600.000 personas.
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