El sonido de las monedas (Andrés Garrido, Clara Patiño, Nuevo Nueve), crudo e introspectivo wéstern crepuscular
El desierto americano como escenario para desnudarse ante la codicia y la violencia humana. Al sicario sin escrúpulos, Luke Fortuna, solo le importa el dinero. Cuando, tras completar un trabajo, encuentra el cadáver de su jefe asesinado por su esposa, Estella, decide acompañarla a donde quiera que tenga que ir para que su trabajo sea recompensado. Pero les persigue una extraña y sádica figura vestida de blanco. Perras, maldad y violencia.
El preciosismo del Oeste clásico se torna en una atmósfera asfixiante y psicológica. El color ocre, arenas y rojizo del calor abrasador contrasta de forma violenta con la antagonista, de blanco.
Trazo sucio y expresivo, líneas que reflejan desgaste físico y mental. Los rostros perfectos sudorosos del polvo del camino y las miradas, vacías.
Las viñetas panorámicas enfatizan la inmensidad del desierto y la profunda soledad de los protas ante un entorno hostil.
El cómic recuerda al spaghetti wéstern de Sergio Leone y la codicia y miserias del antihéroe. La violencia seca, descarnada y casi filosófica impregna la epopeya y fronteriza americana.



