Que no te den sopas con honda. No todos los caldos, sopas y cremas son igual de nutritivos
Hay diferencias en calidad, forma de elaboración y proporción de ingredientes
Existen dos grandes tipos de caldos
- a partir de productos transformados (concentrados, extractos y aromas)
- mediante ebullición de ingredientes frescos (pollo y verduras y hortalizas frescas como cebolla, puerro, zanahoria y apio) y de proximidad
Proteínas y colágeno, aporte de minerales esenciales (sodio, potasio, magnesio y fósforo)
Caldos de pollo
- Un 47 % de los caldos en envase de cartón contienen menos de un 5 % de pollo
- muchos se elaboran con productos deshidratados y aromas añadidos
- caldo de pollo Gallo: 33 % de pollo, el mayor porcentaje del mercado
"Lideramos la elaboración de caldos de calidad. Cuidamos cada etapa del proceso para garantizar nutrición, sabor y seguridad. Nuestro modelo de producción, basado en economía circular, optimiza recursos y reduce desperdicios, manteniendo precios competitivos sin comprometer la calidad. Seleccionamos ingredientes frescos y de proximidad, y controlamos minuciosamente la cocción en la Olla Gallo, asegurando así el mejor perfil organoléptico del caldo. Es un sabor auténtico, natural y equilibrado, un estándar de referencia en el mercado de los caldos” Cristina Sánchez Rams, Grupo Gallo
Educación nutricional: un 44 % de los consumidores desconoce las diferencias en el contenido de pollo entre caldos, lo que dificulta hacer compras informadas.
Los caldos con mayor porcentaje de pollo y hortalizas frescas presentan un perfil equilibrado: bajo en calorías (5-10 kcal/100 ml), bajo en grasas y moderado en sal (0,7-0,8 g/100 ml), con proteínas de alta biodisponibilidad. En contraste, los caldos con menos del 5 % de pollo muestran una menor densidad nutricional, con proteínas que no superan 0,4 g/100 ml y un aporte limitado de nutrientes como colágeno y minerales.
Los caldos han sido siempre un pilar de la gastronomía tradicional española, tanto por su valor nutritivo como por su sabor.
"Cuando se elaboran con ingredientes naturales y un bajo contenido de sal, se convierten en una opción práctica y saludable, plenamente alineada con las dietas tradicionales mediterránea y atlántica. Además, la forma de elaboración y el porcentaje de los ingredientes son factores fundamentales a la hora de elegir un buen caldo" José Manuel Ávila, Fundación Española de la Nutrición
Leer las etiquetas de los alimentos es esencial para saber qué estamos consumiendo y para mantener una dieta equilibrada. Aunque muchos muestran interés por alimentarse bien y cuidar su salud, no siempre utilizan esta información para tomar decisiones más saludables. Por ejemplo, el orden de los ingredientes indica el porcentaje en que están presentes en el producto, lo que puede ayudar a seleccionar opciones más nutritivas.
"Mejorar el etiquetado y comunicar de forma clara su relevancia para la elección informada de los alimentos y para diseño de menús saludables. La educación nutricional, incorporada de manera longitudinal en los planes de estudio, también es clave" Rosaura Leis
La forma de elaboración de los caldos, la proporción de pollo y la frescura de los ingredientes son factores determinantes tanto en su calidad como en su valor nutricional. No todos los caldos son iguales, ni en composición de los ingredientes ni en porcentaje. Busca el que no tenga materias primas desecadas, aromas añadidos, conservantes...
Fundación Española de la Nutrición (FEN)
- Comparativa de caldos en España
- I Estudio sobre el Uso y la Interpretación del Etiquetado de Alimentos
