Romulo Royo y Goya

romulo royo centro de historias
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Francisco de Goya es una figura clave para entender la transición entre la razón de la Ilustración y la subjetividad del Romanticismo. Romulo Royo, del arte fantástico contemporáneo

Centro de historias, Zaragoza

La relación de Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 1746 - Burdeos, 1828) con el sueño, la fantasía y la inspiración no es de evasión, sino de crítica y revelación.  Lo mismo le sucede a Romulo Royo (Zaragoza, 1976).

Goya estudió en el colegio de Santo Tomás de Aquino de las Escuelas Pías. A su lado emerge Laberinto Gris, la galería estudio de Luis Royo y Romulo Royo.

Rómulo indaga en los misterios de Los Caprichos, de Los Disparates y de Las Pinturas Negras.

El Manifiesto del "Diario de Madrid" (1799) 

Cuando Goya puso a la venta Los Caprichos, publicó un anuncio en el Diario de Madrid el 6 de febrero de 1799. Es un texto fundamental donde defiende el papel de la invención (fantasía) frente a la mera copia de la realidad. Defiende que la pintura, al igual que la poesía, tiene derecho a inventar:

"[El autor] ha escogido para asuntos de su obra, entre la multitud de extravagancias y desaciertos que son comunes en toda sociedad civil... aquellos que ha creído más a propósito para suministrar materia al ridículo, y exercitar al mismo tiempo la fantasía del artífice."

Y continúa con una defensa apasionada de la libertad creativa:

"...la pintura (como la poesía) escoge en el universo lo que juzga más a propósito para sus fines: reúne en un solo carácter fantástico, circunstancias y climas que la naturaleza presenta repartidos en muchos, y de esta combinación, ingeniosamente dispuesta, resulta aquella feliz imitación por la cual consigue el artífice el título de inventor y no de copiante servil."

Sobre la libertad de la inspiración (Informe a la Academia)

En 1792, Goya escribió un informe para la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En él, critica las reglas estrictas que matan la inspiración y defiende el "capricho" y el genio individual.

Aunque es un texto más técnico, revela su postura sobre cómo debe fluir la inspiración:

"No hay reglas en la Pintura y [...] la tiranía que obliga a todos, como si fueran esclavos, a estudiar de una misma manera... es un impedimento para los jóvenes que profesan este arte tan difícil, que pide más que ningún otro la libertad del genio."

Cartas a Martín Zapater 

En su correspondencia privada con su amigo Martín Zapater, Goya a menudo aludía a su estado mental, usando la palabra "sueño" o "voluntad" para referirse a sus obras más libres, aquellas que hacía para sí mismo y no por encargo.

En "¡Miren que grabes!", Es el realismo mágico de Goya: usar la mentira del dibujo para contar la verdad del alma.

"Dentro del figurativo no me interesa representar la realidad, intento sumergirme en la parte más profunda del interior para representar mundos imaginarios y enigmáticos desde una mirada actual. La representación real de lo irreal.  A lo largo de la historia desde la antigua Mesopotamia, la humanidad ha empleado el arte como billete de ida a mundos fantásticos y universos oníricos.” Romulo Royo

Más allá de los límites del lienzo, Romulo Royo presenta un escenario que se expande como una cartografía del alma

El pantano deja de ser un paisaje para convertirse en un estado de la mente, el lugar exacto donde nace la creación. Aquí habitan las Lámpades. Son ninfas del inframundo, portadoras de una antorcha que no ilumina el camino, sino que incendia la cordura.

La escena es un diálogo entre la belleza etérea y la monstruosidad solemne. Las ninfas, serenas y letales, ofrecen su luz al centro de la composición, una reinterpretación de la figura histriónica de los Caprichos de Goya. Aquel "¡Miren que grabes!" del maestro aragonés. Una burla a la falsa autoridad y a la ignorancia disfrazada de importancia, se transfigura aquí en una bestia entronizada en el fango.

Beber de estas aguas oscuras es el pacto que firma el artista. La leyenda cuenta que el agua de las Lámpades otorga inspiración, pero el precio es la locura. En esta obra, la luz que porta la ninfa es el vínculo sagrado y terrible, señala al monstruo, lo revela y lo valida. Porque en el universo de Rómulo Royo, la fantasía no es un escape, es la valentía de mirar a la bestia a los ojos y encontrar en ella una estética sublime.

El Sueño de la Razón Produce Monstruos, estampa grabada al aguafuerte, aguatinta, buril y punta materializa la lucha entre la razón y la fantasía, la tradición y la innovación, la modernidad y la costumbre. Romulo Royo es consciente de las dudas que aterraban al maestro, sus miedos y anhelos, muchos inconfesables. Ni populacho, iglesia o nobles debían atisbar su relación con ninfas o dioses. Mucho menos con su concepción ilustrada de libertad. el cual habla del poder de la ignorancia, frente a los lámpades o ninfas que alumbran el nuevo camino. 

"Y es que, como han expresado numerosos estudiosos de Goya, las interpretaciones de muchos de sus trabajos, y en concreto refiriéndose a estas obras seleccionadas como fuentes de inspiración, pueden ser tantas como intérpretes. Punto de partida y objetivo de Rómulo, puesto que el autor pretende que sea el espectador el que complete la historia, se sumerja y le dé continuidad a la misma" Alejandra Rodríguez Cunchillos