“Espectadores” (Brian K. Vaughan y Niko Henrichon, Planeta Cómic, 2026). Traducción: Francisco San Rafael
Un voyeur (o voyerista) es una persona que obtiene excitación, placer o satisfacción sexual al observar de forma oculta a otras desprevenidas mientras están desnudas, se desvisten o participan en actividades íntimas o sexuales, por lo general sin que éstas tengan conocimiento ni otorguen su consentimiento.
El mirón es un observador pasivo. No participa directamente. Es más, se regodea en el anonimato. A escondidas, espía a través de visilloss, en espacios públicos o incluso mediante utensilios electrónicos. Se deleita en el momento de la observación. O luego, al recordar la escena. En ocasiones, estos deseos le provocan malestar emocional o ansiedad llegando a deteriorar, en el día a día, sus relaciones personales.
Hay fantasmas que vagan por un Nueva York en un futuro cercano. “Espectadores” (Brian K. Vaughan, Niko Henrichon, Planeta, 2026) tiene sexo, violencia, erotismo, terror, tristeza y decadencia. Val, una víctima de un atentado terrorista y Sam, un vaquero del lejano oeste, a modo de sinécdoque, reflejan la pasividad de una sociedad absorta en pantallas y redes sociales ante la depravación, la violencia y la corrupción.
















